
Arsenal FC 2
WEST HAM UNITED 0
(ver GOLES)
A veces se comenta el tópico de que la estadística está para romperla. Aforismo que más que nada persigue elevar la moral dentro de tus filas, en especial cuando te enfrentas a rivales de enjundia. Pero si hay un dato llamativo y tozudo es que el West Ham, siempre que juega esta temporada sin Scott Parker, pierde. Y es que el cerebro inglés (que ya empieza a sonar para la lista de Capello a 3 meses vista del Mundial) es el alma del equipo y cuando no está, el equipo por lo general tampoco. Eso, pese a que la salida de Zola fue valiente con Diamanti caído a banda y con Mido y el Guille Franco en ataque. Otra cosa es que si Carlton Cole está a punto debiera jugar desde el principio, pero deduzco que está para media hora y nada más.
Luego hay otros detalles, aunque la verdad es que la velocidad de toque y juego del Arsenal no tiene nada que envidiar en determinados tramos a su próximo rival en Champions, el todopoderoso Barça de Guardiola. Para muestra el primer gol. Si bien la jugada arranca en la insistencia de Clichy y la poca consistencia de Spector (teóricamente el lateral fuerte, ya que en el izquierdo estaba el joven suizo, Fabian Daprela), hay pocos conjuntos que te toquen en la frontal y que tengan la opción de colocarte un disparo raso a los 5 minutos. Eso sí, la defensa también tiene su parte al ejercer de “mirador” privilegiado, aunque eso es muy fácil decirlo desde la barrera.
La clave sin embargo estuvo en mi opinión al filo del descanso. Golpe y contragolpe psicológico. Penalti rigurosísimo (especialmente para un árbitro británico) por falta de Vermaelen al Guille Franco y expulsión del excelente central belga, uno de mis favoritos a nivel mundial. Sin embargo, Diamanti, que creo que no había fallado ninguno hasta la fecha, yerra la pena máxima, o mejor dicho, Manolo Almunia le adivina la intención y bloca en el mismo minuto 45´. Todo podría haber cambiado, pero el acierto del meta navarro pesó más que jugar la segunda parte con un jugador de ventaja.
La 2ª parte fue más un querer y no poder por parte de los hammers con un Cesc impresionante. El último gol fue ejemplo de ello, con el Arsenal presionando y robando (con uno menos) en área del West Ham y provocando el penalti de Upson (pese a que intenta retirar el brazo). La diferencia con el penalti de Diamanti es que el capitán de los gunners no falló y cerró el choque. El resumen es que no se ha sacado absolutamente nada ante Chelsea y Arsenal, y gracias, ya que el deshauciado Portsmouth remontó al Hull City en el último momento y el Wigan de Bob Martínez hizo lo mismo con el Burnley. Así, empieza un rush final clave con doblete en Upton Park el mismo martes (a las 21h, hora española) contra el Wolverhampton, que dejó una grata impresión en Villa Park, y el sábado en horario ordinario ante el incómodo y rocoso Stoke City de Tony Pulis. Aqui es donde hay que darlo todo.